
Y pensar que cuando tenía 12 años los chicos le pusieron de mote; "nada por delante nada por detrás". Luego, después de un par de añitos, esos chicos ya no existían en la memoria de nuestra nadadora, es más, ni los miraba, es más, los pobres niñatos no marcaban ni paquete. Pero, quizás por despecho y para demostrar lo buena que estaba, decidió cruzar el mundo bañándose desnuda en todas las piscinas que encontrara, igual o casi igual que Burt Lancaster en "El nadador" (The Swimmer). Desde que me enteré de esto, hice construir una piscina en mi torre de Torredembarra. Todavía la espero, pero quién sabe...
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